Cada tres segundos alguien muere de sepsis en el mundo

3.01. Microbiología de las infecciones agudas del tracto urinario

CURSO “OPTIMIZACIÓN DEL TRATAMIENTO ANTIBIÓTICO”
   
INTRODUCCIÓN
  
Las infecciones del tracto urinario constituyen un motivo frecuente de visita a urgencias y son las primeras en frecuencia entre las infecciones nosocomiales. El urinario constituye el foco de origen más frecuente de las bacteriemias atendidas en los hospitales Infanta Leonor y Virgen de la Torre.
  
Por otra parte, las infecciones agudas del tracto urinario se producen en contextos clínicos muy distintos, y pueden ser causadas por una variedad de microorganismos, dependiendo del lugar de adquisición y de las características del huésped, por lo que la elección del tratamiento antibiótico, además de ser importante, es complicada.
  
Las guías de práctica clínica proponen pautas generales de tratamiento antibiótico basadas en la evidencia; sin embargo, para la elección del tratamiento antibiótico correcto es fundamental conocer y tener en cuenta los microorganismos causales y su sensibilidad a antibióticos en cada área sanitaria particular. Un ejemplo es la recomendación existente en muchas guías de usar quinolonas para el tratamiento empírico de las infecciones del tracto urinario, cuando en nuestro área sanitaria estos fármacos proporcionan una cobertura muy insatisfactoria frente a los microorganismos que se aíslan con mayor frecuencia.
   
Por los anteriores motivos se revisan periódicamente las muestras de orina remitidas para urocultivo, y los resultados del antibiograma. Con esta información se elabora y actualiza el protocolo de tratamiento antibiótico de las infecciones agudas del tracto urinario, adaptado a las características de los hospitales de Vallecas, teniendo en cuenta los microorganismos causales más frecuentes en nuestro medio y sus patrones de sensibilidad y resistencias a antibióticos.
  
DATOS
  
Actualmente en nuestro medio los principales patógenos de las infecciones urinarias (segundo semestre de 2013) son, para las muestras de micción espontánea: E. coli (77%), Enterococcus faecalis (6%), Klebsiella sp. (4%), Proteus sp. (4%), y Pseudomonas aeruginosa (4%). En las muestras de pacientes con sonda urinaria los porcentajes son: E. coli (53%), E. faecalis (16%), P. aeruginosa (11%), otros (20%). En las siguientes tablas se muestra su sensibilidad a antibióticos.
  


AM
AUG
C2G
C3G
P/T
ERT
IMP
G
AK
CP
SXT
FOS
NF
E. coli
36
79
88
92
97
92
99
88
99
68
66
96
96
K. pneumoniae
0
86
92
95
93
96
99
85
99
88
65
70
44
P. mirabilis
52
91
100
100
100

100
91
99
70
59
67
0
E. faecalis
99








70
67
97
99

 


CAZ
CPM
P/T
IMI
CP
G
TO
AMK
FOS
P. aeruginosa
90
80
90
68
68
65
78
95
20
  
INTERPRETACIÓN 
  
Los anteriores datos desaconsejan el uso empírico de ampicilina (AM), amoxicilina-clavulánico (AUG), ciprofloxacino (CP) y cotrimoxazol (SXT), y muestran como mejores opciones fosfomicina (FOS) y nitrofurantoína (NF) para las infecciones no graves, con la excepción de Klebsiella, mucho menos frecuente que E. coli, para la que la mejor opción sería una cefalosporina de 2ª o 3ª generación.
  
Un porcentaje significativo de las enterobacterias aisladas en infecciones urinarias son productoras de betalactamasas de espectro extendido (BLEE): 10% en E. coli, 20% en Klebsiella. En las infecciones del tracto urinario que ponen en peligro la vida (sepsis grave y shock séptico) su cobertura (con carbapenémicos) es obligada.
  
Pseudomonas aeruginosa presenta un elevado nivel de resistencia a quinolonas y carbapenémicos (superior al 30%) y los antibióticos más efectivos son amikacina, ceftazidima, y piperacilina-tazobactam. Su cobertura empírica es obligada en infecciones del tracto urinario que ponen en peligro la vida en pacientes sondados o instrumentados.
  
Enterococccus faecalis presenta excelente sensibilidad a ampicilina, fosfomicina y nitrofurantoína.
  

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